ULTIMOS TITULOS

INFORMACIONES

COL. JAZMIN DEL PAIS VOCES DE POETAS
REVISTA JUGLARIA SITIOS DE POESÍA
REVISTA CASA TOMADA

COMUNIQUESE

 

Ediciones Juglaría - Rosario - Argentina

 

 

 

 

 

RESISTENCIA

 

(1976-1983)

 

 

Ediciones Juglaría - 1983 y 1986

 

 

 

PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN DE RESISTENCIA

 

 

Heinrich Böll decía, refiriéndose a la situación de los escritores alemanes de posguerra: “Se debiera saber algo que es mucho más atinado, es decir: la búsqueda de un lenguaje habitable dentro de un país habitable”.

Una definición, que hoy continúa vigente en nuestra sociedad.

“La generación más reciente tiene que trabajar con empeño, tiene que hallar la salida, tiene que hacer habitable este país también en el plano de la literatura. Un país es habitado y habitable cuando uno puede sentir nostalgia por él”.

Y yo pregunto, ¿quién puede añorar la última década de nuestro país? Pero tanto ellos (los sobrevivientes de la segunda guerra) como nosotros, hemos dejado —porque era nuestro deber para las futuras generaciones— testimonio del horror.

“A los que no pudieron escribir su último poema”. Así comienza resistencia, de Reynaldo H. Uribe: con una dedicatoria despojada de todo artificio; el destinatario implícito es el ausente.

El título coincide con el tema central de la obra: la “resistencia” que surge de parte del hombre aislado por la represión frente a una sociedad no elegida que lo oprime y margina; como contrapartida está la búsqueda, a veces infructuosa y otras desesperada, por rescatar la dignidad humana.

Este tema se desarrolla mediante dos ejes semánticos contrapuestos: individuo versus sociedad, que corresponde a la oposición eros-tanatos. Los motivos que representan esa sociedad deshumanizada serán entonces: la corrupción (“No hay / un solo rincón / uno / donde la lágrima / permanezca intacta / limpia  /ella”); el exterminio (“que devora los últimos poemas”), el amor degradado (“alguien quiere / que el amor / sea una rata...”); el poder (“cuidado nuevos dioses / con programar amaneceres...”).

En contraposición, aparece el segundo eje semántico representado por los sentimientos más íntimos de la condición humana: la lucha (“se puede / aún / resucitar el sol”); los sueños (“los sueños / de hoy / son pájaros / sin cielo”); la tristeza (“cuando vea una rosa / y esté solo”).

Poesía nominal, libre de toda retórica, utilización precisa de la síntesis. Emplea un lenguaje desgarrado, ícono de esa realidad. Intenta desde el plano de la escritura plasmar la represión vivida cotidianamente; para esto se vale de imágenes expresionistas como “alguien quiere que el amor sea una rata...” o “no sé / si prostitución / es abrir las piernas / o cerrar los ojos”.

Tal vez uno de los hallazgos más sorprendentes de resistencia es que en ningún momento menciona el referente real, sino que está implícito en cada palabra o frase del poemario. No hay protesta fácil sino un reclamo justo del hombre hacia el hombre.

Esta segunda edición significa, en este caso, mucho más que una cantidad de volúmenes vendidos; implica a un lector, a un coautor que ha sobrevivido, que ha elaborado su propia “resistencia”.

 

Ana Victoria Lovell

Rosario / 1986

 

 

 RESISTENCIA

 

 

a los que no pudieron

escribir su último poema

 

 

 

 

 

las palabras

no nacen por placer

ni crecen

para alimentar las bestias

 

 

están

para que las lean los muertos

algún amigo

este amor

una botella de vino

y el roble

que plantaremos en mayo

cuando nazca él

 

 

*   *   *

 

 

no hay

un solo rincón

 

uno

 

donde la lágrima

permanezca intacta

 

limpia

 

ella

 

 

*   *   *

 

 

la ciudad

es como un muro

con una mancha

pegajosa

de humedad

que crece

y una grieta famélica

que devora

los últimos poemas

 

 

*   *   *

 

 

alguien quiere

que en los límites

negros y lejanos

encontremos nuestras huellas

 

 

*   *   *

 

 

alguien quiere

que el amor

sea una rata

que camine

en las entrañas

 

 

*   *   *

 

 

avanzada la noche

 

en el Casino de Oficiales

hay un brindis de honor

por la feliz sociedad

 

detrás de una ventana

se marchitan flores

un hombre llora

 

 

*   *   *

 

 

insomnio

son

sórdidos y oscuros

laberintos

donde no se busca nada

donde no hay nada que encontrar

ni siquiera sueño

 

 

*   *   *

 

 

hoy vivir

es olvidar

poco a poco

las palabras

 

degradar

el yo quiero

hasta no puedo

 

 

*   *   *

 

 

adónde irá

tanta ilusión aniquilada,

los náufragos restos

de sueños solitarios

 

qué raíz

recogerá la savia

de hombres partidos

por los dientes de los lobos

 

 

*   *   *

 

 

una boca grande

perezosa

sacude sus mandíbulas

 

un sonido de flauta

chorrea entre sus dientes

y una lengua negra

refrigera los labios

recogiendo palabras

la risa

en inútil intento de escapar

 

soledad

 

 

*   *   *

 

 

no sé

cuántos cerrojos

resiste

un ser humano

 

pero

 

se puede

aún

resucitar el sol

las hojas secas

la calidez del fuego

 

 

*   *   *

 

 

cuidado

nuevos dioses

con programar

amaneceres

           

un cadáver

no resiste

mucho tiempo

sus gusanos

 

 

*   *   *

 

 

quién podrá

quién

será capaz

de sepultar

la memoria

 

 

*   *   *

 

 

no sé

si prostitución

es abrir las piernas

o cerrar

los ojos

 

 

*   *   *

 

 

cuánto tiempo

perdido entre las nubes

 

cuántas alas

atrapadas por el barro

 

cuánto pasto

crecido entre los besos

 

cuánto

 

cuánto sueño

navegando entre pantanos

 

 

*   *   *

 

 

los sueños

de hoy

son pájaros

sin cielo

 

 

*   *   *

 

 

no sirve

que te escondas

 

te encontraré

en cada árbol deshojado

en cada gota de lluvia

alguna tarde

cuando vea una rosa

y esté solo

 

Reynaldo Uribe